Cuando se habla de una instalación de autoconsumo, casi siempre se piensa en los paneles y en el inversor. Pero entre unos y otro hay un elemento que no se ve en las fotos y que es clave para la seguridad: la caja de protección fotovoltaica, también llamada combiner box, cuadro de protecciones de continua o, en nuestro caso, CombiBox.
Qué es una caja de protección fotovoltaica
Es un cuadro estanco que se instala entre los paneles solares y el inversor, en la parte de corriente continua (CC) de la instalación. A ella llegan los cables de cada string (cada cadena de paneles conectados en serie) y de ella salen los cables hacia las entradas MPPT del inversor.
Dentro van los aparatos que protegen ese tramo de la instalación, que es precisamente el más delicado: la corriente continua no pasa por cero como la alterna, así que un arco eléctrico en continua es más difícil de apagar.
Qué lleva dentro
- Fusibles fotovoltaicos (gPV) en el positivo y en el negativo de cada string. Protegen el cableado y los paneles si un string recibe corriente de otros conectados en paralelo, por ejemplo por un cortocircuito o un fallo de aislamiento.
- Interruptor-seccionador o disyuntor de CC. Permite cortar la corriente continua en carga para trabajar en el inversor o hacer el mantenimiento sin riesgo.
- Protector contra sobretensiones (SPD) fotovoltaico. Deriva a tierra las sobretensiones provocadas por rayos cercanos o maniobras en la red, que de otro modo llegarían al inversor.
- Conectores MC4 para enchufar los strings y la salida al inversor sin tener que abrir la caja.
Por qué es importante
Los paneles producen tensión siempre que les da la luz: no hay forma de «apagarlos». Por eso es fundamental poder aislar el generador del inversor con un aparato de corte diseñado para continua, y proteger el cableado frente a sobrecorrientes y sobretensiones.
Además, las normas de instalaciones fotovoltaicas (como la UNE-EN IEC 60364-7-712) y el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión piden medios de seccionamiento y protección en la parte de continua. Una caja bien elegida simplifica el trabajo del instalador y deja la instalación ordenada y fácil de revisar.
¿No lo trae ya el inversor?
Muchos inversores incluyen un seccionador de CC y, a veces, protección contra sobretensiones de tipo II. Aun así, la caja externa aporta varias ventajas:
- Permite cortar la continua antes de llegar al inversor, por ejemplo si hay que cambiarlo o repararlo.
- Los protectores de sobretensiones y los fusibles se cambian en minutos y son mucho más baratos que reparar el inversor.
- Si hay más de un string por entrada, permite agruparlos con fusibles.
- Con tiradas de cable largas entre paneles e inversor, protege las dos puntas de la línea.
Cómo elegir la caja adecuada
Hay que fijarse en tres cosas:
- Número de strings y de MPPT. Una CombiBox 2/2, por ejemplo, tiene 2 entradas de string y 2 salidas a 2 MPPT. Lo explicamos en detalle en cómo elegir la caja según strings y MPPT.
- Tensión máxima del string: versión de 600 V o de 1000 V. Te lo contamos en 600 V o 1000 V: qué caja elegir.
- Corriente de los paneles, para elegir el calibre de los fusibles: lo explicamos en cómo elegir el fusible fotovoltaico.
Todas nuestras CombiBox llevan envolvente de PVC IP65 resistente a los rayos UV, se entregan precableadas y probadas, y tienen marcado CE.
¿Tienes dudas con tu instalación? En ES23 diseñamos y fabricamos en Mallorca las cajas de protección fotovoltaica CombiBox. Mándanos la ficha de tus paneles y de tu inversor a ventas@es23.es o llámanos al +34 688 66 05 57 y te decimos qué modelo necesitas.